Un pueblo cordillerano con aire galés
Desde la ruta nomás, el verde del valle que rodea a Trevelin
atrapa. Cercado por la cordillera chubutense, la entrada a este
pequeño poblado es más agradable aún. Pintorescas
calles, pobladas de rosedales, y su principal característica:
las típicas casas galesas y su afamado té.
Trevelin queda a 22 kilómetros de Esquel, principal ciudad
cordillerana de la provincia de Chubut. Está enclavada
en el Valle 16 de Octubre, colonizado a fines del siglo XIX por
pobladores galeses. Su nombre, de origen
Imperdibles
Como ya se dijo, el principal atractivo de este pintoresco poblado
son sus casas de té. Miles de visitantes llegan cada año,
solamente para meterse por un día en las costumbres galesas
y degustar a fondo todas las exquisiteces que ofrecen estos baluartes
de la tradición europea. Allí el turista puede tomarse
su tiempo, mientras paladea el té, prueba la clásica
torta negra, panes y scons todos de manufactura casera, y degusta
deliciosos dulces elaborados con frutos y hierbas de la región.
También puede disfrutar de la decoración delicada
y típica de estas casas.
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Trevelin: Enclavada
en el fértil valle de la cordillera chubutense. |
Por supuesto, su enclave natural, rodeada en las proximidades
por exuberantes bosques de cipreses y lengas, el Río
Futaleufú, los lagos del Parque
Nacional los Alerces, como así también de la
colonia aborigen de Lago Rosario situada junto al lago del mismo
nombre, hacen de esta pequeña localidad un encantador sitio.
En él pueden hallarse, además, cómodas instalaciones
en las que alojarse, buenos restaurantes y parrillas, y servicios
de turismo dispuestos a acercarle los mejores atractivos.
Desde Trevelin, se puede partir hacia otros puntos turísticos
de la región: el Parque Nacional Los Alerces, las Cascadas
Nant y Fall, lagos Futalaufquen, Verde y Menéndez,
y el río y represa Futaleufú.
La marca galesa
Trevelin debe su nombre a la lengua galesa que se conserva allí
hasta hoy en día: Tre: pueblo, Velin: molino. Y este significado
refleja la actividad a la que se dedicaron y dedican hoy en día
sus habitantes, además del turismo: la ganadería.
Allá por 1885, un contingente de cincuenta familias galesas
llegadas desde la región costera de la provincia de Chubut,
ocuparon uno de los valles más pintorescos y fértiles
de la zona cordillerana, y continuaron así con uno de sus
objetivos propuestos al abandonar su Gales natal en 1865: preservar
sus tradiciones, su idioma y su religión.
Al cabo de más de un siglo, estos objetivos están
plenamente alcanzados, observándose en la comunidad, y
aún en las generaciones más jóvenes, la práctica
cotidiana del idioma, las costumbres y también su religión
(protestante). El conjunto de estos rasgos culturales, deja en
Trevelin una impronta que es claramente apreciable en la arquitectura
de algunas viviendas, las antiguas capillas galesas y las actividades
culturales como los encuentros de coros, y el Eisteddfod,
certamen de poetas que tradicionalmente el pueblo galés
realiza hace varios siglos.
Por eso, si bien Trevelin brinda un acceso interesante al turismo
de aventura y al ecoturismo, es una de las pocas localidades de
la cordillera que, además, puede brindar un más
que interesante atractivo para el turismo cultural o histórico,
ya que la "gesta Galesa", como se denomina a la migración
de esta colectividad en Chubut, reconoce episodios dignos de la
mejor filmografía. En este Valle 16 de Octubre, tuvo lugar
uno de los hechos determinantes para la solución de los
diferendos limítrofes con Chile, como fue el Plebiscito
de 1902, en la Escuela 18, donde los pobladores, siempre en
su mayoría galeses, optaron ante representantes de ambos
países y de la Corona Británica, porque el territorio
en que habitaban perteneciera a la nación Argentina.
Figuras como el Perito Moreno fueron grandes protagonistas de
estos hechos, y en sus escritos quedaron registradas las certeras
predicciones que realizara sobre el potencial que esta región
ofrecía para el turismo y sus recursos naturales.
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