Las costas en esta parte del
mundo significan mar de un azul atrapante, acantilados a veces,
playas planas, y sobre todo: reservas de animales marinos únicas
en el mundo. Desde el turístico balneario de verano Las
Grutas, en el norte, hasta lo que es el extremo sur del planeta,
Ushuaia, hay cientos de kilómetros para recorrer y conocer.
Además del turismo, una economía basada en la
pesca, por supuesto, y el petróleo, da sustento a la
gente de las costas patagónicas.
Las
Grutas Es el balneario
mas importante. Recibe a miles de turistas cada verano,
quienes llegan a buscar mar azul, aguas sorprendentemente
cálidas, acantilados, tranquilidad y algo de vida
nocturna.
Una
visita a la vida de los animales marinos Los lobos marinos, los
elefantes de mar, los delfines, y la majestuosa ballena
franca son un imán para lo que se deciden a llegar
hasta el sur del mundo. Un recorrido por los principales
apostaderos naturales, empezando por la renombrada Península
Valdés.
Pesca
en las costas Bahía San Blas, golfo
Azul, algunos de los puntos atractivos para el pescador.
El
viento, ese compañero que será infaltable Las grandes corrientes de aire
parecen adueñarse del espacio patagónico.
En Chubut, sus habitantes han sabido aprovecharlo para
desarrollar energía eólica y practicar un
deporte llamado carrovelismo. Hay hasta quienes han querido
reglamentar este recurso.
Puerto
Deseado: una ría con gran riqueza Esta ciudad santacruceña
dedicada a la explotación petrolera y la pesca,
tiene en sus cercanías un reservorio de vida silvestre
úinico en el mundo. Cañadones para hacer
todo tipo de deportes.
Los
aviadores que desafiaron el viento patagónico Los primeros aventureros
por estos cielos, incluyendo a Saint Exúpery, el
creador de "El Principito", debieron batir un
duelo a muerte con el viento y la soledad. La historia,
narrada por una pionera de estas tierras.