Lobos marinos y singulares playas en Punta Bermeja
por Ignacio Artola
Punta Bermeja -paraje más conocido como "la lobería"-
es un sitio privilegiado dentro de los cuatrocientos killómetros
del Corredor de las Playas de la Patagonia, que transita entre
las desembocaduras de los ríos Negro y Chubut. Ubicada
a sesenta kilómetros de la ciudad de Viedma, se llega a
la zona por medio de la "Ruta de los Acantilados" (Ruta
Provincial nº 1).
La región presenta una atractiva playa de piedras rodeada
por el marco imponente de los acantilados y una especial reserva
faunística. En este lugar -de indudable atractivo turístico
al ser el primer apostadero de lobos marinos de la Patagonia-
en los altos acantilados se han instalado pasarelas con balcones
desde los que se puede observar la nutrida colonia de lobos, una
de las mas importantes del mundo.
Esta zona de playas está vedada al acceso de los turistas
-tanto para proteger a los hombres como a los lobos- y cuenta
además con un Centro de Interpretación Faunística
donde se pueden conocer detalles sobre la vida de los lobos marinos
y otros exponentes de la fauna de la región, a través
de animales embalsamados, fotos y audiovisuales.
Punta Bermeja ha sido declarada reserva turística provincial,
por lo que goza de un régimen de protección integral
que incluye un servicio de guardafauna y un programa educativo
ambiental.
Video: Paisajes de La Lobería. Para ver el video haga clic en el botón play (). Gentileza Destino Sur.
Pero, a no descuidar el esparcimiento playero, ya que apenas
tres kilómetros antes se puede disfrutar de un balneario
de características especiales, donde el mar ha erosionado
las rocas de manera tal que formó una serie de piscinas
naturales, que quedan al descubierto durante la marea baja y hacen
las delicias de quienes buscan un chapuzón.
En la zona superior del acantilado hay servicios de confitería,
proveeduría, sanitarios, estacionamiento e instalaciones
para acampar, y para descender a la playa se puede hacer uso de
una rampa escalonada o bien utilizar un medio mecánico
de elevación.
También los amantes de las cañas pueden despuntar
el vicio con una oferta de pesca variada (pejerrey, corvina dorada
y negra, pescadilla, congrio), y quienes deseen algo más
fuerte pueden hacer quince kilómetros por camino enripiado
hasta Bahía Rosas, donde se puede intentar la pesca de
tiburón desde la costa.
Reyes del lugar
Con su imponente figura -llegan a medir tres metros de longitud
y se alzan hasta un metro y medio sobre el suelo- los lobos marinos
son los reyes del lugar. También llamados lobo de un pelo
o león marino del sur, en contraste con la torpeza con
que se desenvuelven en tierra firme, estos pinnípedos tienen
una gran facilidad y gracia para moverse en el medio acuático.
Pasando a las aves marinas y costeras, es común observar
desde grandes animales como el petrel gigante, que con sus más
de dos metros de envergadura sobrevuela en otoño e invierno
las playas buscando comida, hasta las bandadas de pequeños
loros barranqueros que permanecen todo el año en la zona.
Entre estos extremos, hacen su aparición la paloma antártica
-encargada natural de la limpieza de los apostaderos en la época
de las pariciones de los lobos-, gaviotas, cormoranes y biguás.
También puede observarse ocasionalmente en La Lobería
la aparición de orcas y alguna ballena franca.