La fauna antártica
por Marcelo D. Beccaceci
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| El pingüino emperador es la única
especie animal que realiza la hazaña de habitar la Antártida
en las duras noches invernales. |
En el agua que rodea la Antártida, el alto contenido de
nutrientes combinado con la gran cantidad de horas de luz del
verano, provocan una enorme producción de fitoplancton,
del cual se alimenta el krill, crustáceo con aspecto de
langostino que constituye la base fundamental de la cadena ecológica
en el continente. Es el alimento principal de algunos petreles,
del pinguino de barbijo, de Adelia y de frente dorada, así
como de la foca cangrejera y de las ballenas con barbas. Calamares
y peces son presas de albatros, del pingüino emperador, de
las focas de Weddell y de Ross y de las ballenas dentadas como
delfines y cachalotes. En la cúspide de la pirámide
alimenticia se encuentra el leopardo marino, cazador de focas
jóvenes y pingüinos y la orca, predador que suele
atacar en grupo.
En la península antártica, el clima es más
benigno y la topografía del terreno se caracteriza por
la presencia de superficies rocosas que emergen entre los mantos
de nieve y hielo. Aquí se congregan grandes colonias de
pingüinos que se extienden por decenas de kilómetros.
Durante los días brillantes del corto verano, la costa
antártica se transforma en una gigantesca nursery, habitada
por toda clase de manifestaciones vivientes, pero, ante la llegada
del invierno, se produce un éxodo masivo de animales. Es
además una carrera contra el tiempo, ya que el congelamiento
del mar no se detiene y termina por aislar a aquellos que no se
dan prisa. Sin embargo, existe una especie que se queda, procreando
bajo terribles condiciones climáticas durante las largas
noches invernales, caracterizadas por permanentes ráfagas
heladas y temperaturas de varios grados bajo cero: es el pingüino
emperador. Esta singular especie de 30 kilos de peso, cría
a sus pichones entre sus pies y debe realizar largas caminatas
para llegar al mar y poder alimentarse.
Actualmente la Antártida se halla a salvo de explotaciones
económicas (excepción hecha del turismo) y es considerada
un área de reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia.
Es de esperar que esta excepcional región de nuestro planeta
permanezca protegida para siempre.
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