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Tierra
del Fuego cuenta con nada menos que 300 kilómetros
de costa para practicar la pesca. |
Tierra del Fuego está considerada a nivel internacional
como uno "si no el mejor" de los grandes destinos para
la captura de truchas. A sus aguas dulces, sobre todo a sus ríos,
vienen desde muy lejos pescadores de todo el mundo, dispuestos
a pagar fortunas para pasar algunos días de excitante pesca
en medio de la nada.
Todos ellos buscan, en especial, enganchar en medio de nuestros
serpenteantes ríos a las legendarias "truchas de mar",
de carne rosada y gran porte. Estos raros salmónidos silvestres,
nacidos tierra adentro, son aquéllos que han accedido al
agua salada, y a su apetitosa variedad de alimentos, en las anchas
desembocaduras, donde los cursos fluviales entran en el Atlántico
y viceversa (según se dice, hay sectores donde las mareas
"se meten" hasta 35 kilómetros por el cauce del
río). Y así, tras alimentarse en la abundancia del
mar, regresan o permanecen en su ambiente natural, pero transformadas
en monstruos apetecibles por los pescadores.
Estas codiciadas "sea trouts" llegan a alcanzar fácilmente
una docena de kilos y aun mucho más, en ciertos casos hasta
18 kg, pesos sólo reservados para salmones. El caroteno
que toman de los recursos alimenticios marinos le da a su carne
el característico color rosado o rojo intenso, para mayor
excitación de sus captores.
Unas pocas grandes... o muchas medianas
Así como en los ríos del norte fueguino pueden
sacarse grandes piezas, en los lagos y ríos centrales es
posible capturar muchas, pero muchas, truchas en una misma jornada.
Clavar, digamos... veinte o treinta truchas de entre dos y cuatro
kilos en un único día es una alternativa acaso más
atractiva para muchos pescadores que sacar un pez solo, por más
enorme que ése pueda ser. Tierra del Fuego, gracias a que
ofrece ambas posibilidades, está en inmejorables condiciones
para recibir a los visitantes más ambiciosos, y poder satisfacerlos.
"Hay nada menos que 300 kilómetros de costa de ríos,
y otros 300 más de costa de lagos y lagunas, para elegir
dónde pescar en Tierra del Fuego", asegura Tanguito
(Víctor Mejías), el más famoso entre los
guías de pesca deportiva de esta zona (guiatanguito@topmail.com).
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Existen
todo tipo de excursiones para desarrolar la pesca en Tierra
del Fuego. |
Más de diez ríos, cuatro lagos y tres lagunas forman
el escenario de la pesca deportiva en Tierra del Fuego, pero el
alto número de kilómetros de costas aptas para pescar
da una idea mejor de las chances que se presentan en la región.
Por supuesto, existen sectores de los principales ríos
(una parte del río Menéndez y casi todo el río
Grande, lo que equivale a unos 100 km en total) que se encuentran
acotados, es decir, con su acceso restringido, por tratarse de
cotos privados.
En ese sentido, la información para poder pescar en tales
rincones resulta de difícil obtención a nivel local.
Se trata de sitios exclusivos, donde se ofrece un servicio completo
y carísimo, dirigido a mercados muy definidos de pescadores
que, por lo general, residen en el exterior.
No es intención de los responsables de los cotos publicitar
su producto a nivel nacional y, mucho menos, entre el público
regional. Incluso los guías que allí trabajan provienen
de otras partes del mundo; la difusión de lo que se ofrece
en esos reductos suele hacerse a través de organizaciones
comerciales internacionales, cuyos clientes están bien
identificados y no necesitan ser captados a través de los
medios masivos.
Sin embargo, existen en Tierra del Fuego muchos otros buenos "pesqueros",
como se les llama a los sitios preferidos por los pescadores deportivos
para capturar peces. Vale, entonces, aclarar que aquéllos
que vengan a sacar truchas de un promedio de 2,5 a 4 kilos y no
pretendan, salvo que tengan mucha suerte, obtener una pieza de
más de 5 kg, deberán dirigirse a la zona de los
lagos y de los ríos que desembocan en los lagos.
Allí pueden elegir entre el gran lago Fagnano (espejo de
agua que es considerado por su tamaño el segundo lago en
Argentina y el quinto en Sudamérica), con sus afluentes,
el río Claro, Milna, Tuerto, Valdéz, además
del lago Escondido y otras lagunas, donde es posible sacar con
facilidad varias truchas diarias de 3 ó 4 kilos.
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El
lago Fagnano, una de las zonas mas visitadas por los pescadores. |
Los que, en cambio, busquen atrapar piezas mayores deberán
apuntar a los ríos del norte de la isla, de la zona del
departamento Río Grande, entre ellos el río Menéndez,
Grande, Ewan, Chico, Fuego, Irigoyen, Bueno, sólo por citar
a los principales.
Las dos opciones se presentan con claridad, aunque existen factores
que hacen variar las decisiones del pescador visitante.
En el caso de los servicios de pesca en los lagos, los guías
especializados, "baqueanos de pesca", tal como se los
intenta catalogar oficialmente, ofrecen mucho más que el
acompañamiento al sitio desde donde arrojar la línea.
Por lo general, pasan a buscar al pasajero por su hotel, lo trasladan
hasta el lugar que han de usar como base (una hostería,
un campamento), lo embarcan (en el caso de que la opción
elegida sea la pesca embarcada en los lagos), le preparan y sirven
las comidas completas y, de ser necesario, le proveen el equipo
de acampe y aun el de pesca, según cada particularidad,
que debe estar convenida de antemano.
Pesca "garantizada"
De alguna manera, podría decirse que los pescadores visitantes
tienen "garantizada" la pesca en Tierra del Fuego, en
parte por las condiciones de abundancia del lugar y también
por la pericia de los baqueanos de pesca. Si se contrata tal servicio,
el guía habrá de agotar todas sus posibilidades
para que el pasajero obtenga un ejemplar, porque de eso, en primerísimo
lugar, depende el éxito de la salida. "Todo lo demás,
ya sea la comida, el vino, el alojamiento o la naturaleza que
rodea al sitio es secundario... hasta tanto el pasajero no concrete
aquéllo por lo cual pagó, que es pescar", razona
Ernesto Costa, un reconocido guía de pesca local, que trabaja
desde hace una larga década en el lago Fagnano y sus ríos
adyacentes (flycast@satlink.com).
Los pescadores acampan o se alojan en refugios o albergues especialmente
preparados sobre las orillas. Hay opciones, como lo es pasar varios
días en la exclusiva bahía El Torito, ubicada bien
adentro del Fagnano, usando cabañas para pernoctar.
Pero las posibilidades, no obstante el ejemplo mencionado, son
muchas más y pueden tener lugar sobre la costa del lago
o en otras tantas partes (sobre todo si se acampa), gracias a
la cantidad de kilómetros de costa disponible.
Es posible consultar en Turismo de Campo (info@turismodecampo.com.ar),
una de las agencias fueguinas habilitadas para comercializar tales
servicios.
Por su parte, para acceder a la pesca que se practica dentro de
los cotos y gozar de sus beneficios, hay distintos servicios.
El servicio, que comienza cuando el visitante baja del avión
y concluye cuando éste vuelve a subirse, ya de regreso
a su casa, suele venderse por semana, no por día, con lo
cual la cifra puede alcanzar rápidamente los tres y aun
los cuatro ceros.
Por aquí, cada vez más moscas
Hasta hace pocos años, casi todos los pescadores que visitaban
Tierra del Fuego eran aficionados al spinning o pesca "con
cucharita". (La cucharita es un señuelo metálico
rematado con anzuelos que, en la medida que el pescador recoge
su línea, se va moviendo bajo el agua y da la sensación
de ser un pececito vivo o moribundo.)
Ahora, en cambio, hay muchos más amantes de la pesca con
mosca, también conocida como fly-casting, un arte que implica
mayor aprendizaje previo y, sobre todo, una observación
más fina del ambiente donde se ha de intentar pescar. (En
el extremo de la línea se pone un señuelo que simula
un insecto y se lo hace volar o apoyarse sobre la superficie del
agua, haciéndolo del modo más realista, más
natural posible, para que el pez crea que es alimento y lo trague).
Podría decirse que, cada vez más, hay una preferencia
por esta última modalidad, no más inaccesible que
la otra, aunque sí implique un mayor desafío deportivo
y una mayor dedicación por parte del pescador.
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Grandes
piezas se pueden obtener aquí. |
Su atractivo, según el guía Ernesto Costa, está
en las "ventajas que el pescador puede darse a sí
mismo y, sobre todo, las que decidirá darle a la trucha".
Por otro lado, se trata de una actividad altamente personal, indelegable.
Todo depende de la observación del entorno que haga cada
uno (para detectar qué están comiendo las truchas
en ese momento y lugar), de la correcta elección de la
mosca que se use y de la sensibilidad en el manejo de la caña...
En las últimas temporadas también se pudo apreciar
un crecimiento en el número de pescadores locales que "se
pasan" al fly casting en Tierra del Fuego, gracias a los
cursos de pesca con mosca que particulares e instituciones deportivas
de Río Grande y Ushuaia ofrecen hacia fines del invierno
y principios de la primavera.
Tres variedades y muchos sitios para elegir
Tres variedades de trucha predominan en las aguas dulces de
Tierra del Fuego: la trucha marrón, la arcoiris y la fontinalis.
Sin embargo, existen sectores en que una u otra aparecen con mayor
frecuencia. Hablando en general, las marrones han venido siendo
más abundantes durante las últimas temporadas, según
percibieron muchos pescadores asiduos y guías, que pasan
toda la temporada pescando.
No obstante, es necesario aclarar que, también según
estos pescadores, pareciera mantenerse una regla de territorialidad
muy marcada entre las tres variedades, y que donde se capturan
de una clase no suelen salir ejemplares de las otras dos.
Pero basta correrse apenas del lugar y las condiciones cambian.
Total, ¡hay 300 kilómetros de costa fluvial para
elegir y otro tanto de costa lacustre...!
Cotos de pesca
Es escasa y algo vaga la información disponible sobre los
cotos de pesca deportiva que existen en Tierra del Fuego. Sin
embargo, extraoficialmente se admite que sobre el río Grande
–el más codiciado– hay por lo menos siete cotos.
En todos los casos, están ubicados dentro de establecimientos
rurales, a saber: en la estancia "María Behety"
(cantidad de cañas permitidas, 40 por día); en la
estancia "José Menéndez" (cañas
permitidas, 9 por día); en la estancia "La Retranca"
(cañas, 10 por día); en la estancia "Aurelia"
(en rigor, sobre el río Menéndez, afluente del Grande;
cañas permitidas, 9 por día); en la estancia San
José (9 cañas por día) y en la estancia "Despedida"
(también sobre el Menéndez; 20 cañas por
día).
Por otro lado, sobre el río Irigoyen (que desemboca al
mar, a la misma latitud del gran lago Fagnano) hay otro coto,
dentro de la estancia "Maria Luisa", con un cupo diario
de 9 cañas. Por último, existe un coto más
en la laguna Pescado, ubicada en la estancia "Don Matías",
aunque no funciona comercialmente y se permiten hasta 9 cañas
por día.
Según dicen algunos entendidos, el ingreso está
costando entre 20 y 30 pesos por caña, para el caso de
los que acrediten residir en forma permanente en Tierra del Fuego,
que son de hecho los candidatos a cubrir el limitado cupo diario
de cañas, si es que no está cubierto de antemano
por pasajeros venidos del exterior.
En general, se recomienda estar temprano en las tranqueras correspondientes,
y suele no haber demasiada dificultad para ingresar entre noviembre
y diciembre. Sin embargo, a partir de enero comienza la "temporada
alta" de los cotos y el ingreso se complica seriamente hasta
mediados de marzo.
Datos útiles
Río Grande: Asociación Riograndense de Pesca con
Mosca - Motilla 1040 - teléfono (02964) 421268 - e-mail
arpmosca@ciudad.com.ar
En Ushuaia: Asociación Caza y Pesca Ushuaia - Maipú
822 - teléfono (02901) 423168 - e-mail cazapescaush@infovia.com.ar
Ambas instituciones tienen la concesión de la venta de
permisos de pesca, que a su vez son distribuidos entre las casas
especializados en esta actividad y otros comercios.
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El río
Grande es un sitio ideal para la práctica de la pesca. |