Por Emilio Urruty
Desde hace muchos años, los vecinos de Ushuaia y sus visitantes
celebran juntos fiestas invernales, ya sea en la ciudad como fuera
de ella, participando en actividades deportivas, recreativas y
culturales, o asistiendo como espectadores a eventos donde otros
son los que se mueven sobre la nieve.
Buen ejemplo de esto son las multitudinarias "marchas"
de esquí de fondo, que tienen lugar una vez al año
y que utilizan las pistas trazadas en el valle de Tierra Mayor
y unen los distintos centros invernales de la ruta 3.
La primera Marcha Blanca, así se llama la más tradicional,
se hizo en 1981 entre la hostería Petrel (levantada a orillas
del lago Escondido) y Tierra Mayor, organizada por la familia
Giró.
Desde entonces, participantes de todas las edades
se inscriben en este encuentro buscando un entretenimiento que
está lejos de apuntar a lo competitivo. No obstante, por
supuesto, las travesías son además una buena ocasión
para los deportistas que buscan mejorar sus performances, quienes
se adelantan considerablemente a las familias y alcanzan la meta
en pocos minutos, mientras que el resto del pelotón termina
una hora más tarde como mínimo.
Otro evento que congrega muchos espectadores y cada vez más
participantes, en especial, los niños, es la carrera de
trineos de perros más austral del mundo: la Ushuaia Sled
Dog Race, en la cual se inscriben equipos de varias partes del
mundo.
Organizada por algunos centros invernales, la competencia reúne
autoridades de la especialidad a nivel internacional, quienes
colaboran con los organizadores locales en el desarrollo de las
pruebas de cada día.
 |
Uno de sus más activos promotores es el Gato Curuchet
(gatocuruchet@hotmail.com),
responsable del centro invernal "Altos del Valle". Este
invierno, la Ushuaia Sled Dog Race tendrá lugar entre el
15 y el 22 de agosto, aunque esas fechas todavía están
sujetas a confirmación, puesto que algunos participantes
provienen del exterior, y el traslado de trineos y teams de perros
exige una sincronización importante. Finalmente todo saldrá
perfecto, como por fortuna ha venido ocurriendo desde hace cinco
años, con una carrera que ya resulta una fiesta tradicional
para corredores y público por igual.
De paso, mencionemos que en medio de la Ushuaia Sled Dog Race
se realiza otra competencia, que es clave dentro del evento: la
carrera de niños. Pequeños de todas las edades toman
parte, aun de otros países, muchos de ellos para mostrar
el trabajo que hacen durante el resto del año en las escuelas
locales de conducción de trineos de perros (mushing). El
espectáculo es completo.
Es imposible no mencionar el Encuentro Nacional de Escultores
en Nieve, que se realiza desde hace años y apunta a consolidarse
como atractivo invernal, cultural y turístico, de Ushuaia.
|